TURMALINA



Una de las piezas imprescindibles en una colección de minerales, especialmente si es de tipo estético, es sin lugar a dudas la turmalina. Aunque sería mejor hablar de "turmalinas", en plural, ya que se trata de un grupo de minerales con fórmulas químicas muy variables: la gama cromática de las turmalinas es una de las más amplias de todo el reino mineral. La variedad, junto con la transparencia y el brillo de estas piedras, ha favorecido su empleo como gema.

 

- ASPECTO GENERAL DE LAS TURMALINAS -

Las turmalinas se presentan en prismas alargados, a menudo estriados paralelamente a las caras y terminando de varios modos en los extremos. Los cristales de turmalina se caracterizan por una simetría de tipo temario y se encuentran a menudo asociados en agregados radiales, paralelos o en abanico; son frecuentes también las maclas.

La amplia gama cromática de estas piedras se debe principalmente a la diferente composición química de las variedades.

Entre las características más apreciadas de algunas turmalinas está la zonación, es decir, una diferenciación de color, con orientación concéntrica o transversal, a menudo difuminada, presente dentro de un mismo cristal; ésta confiere a algunos ejemplares un típico aspecto policromo, apreciado en las piedras que se usan en joyería, como el caso de la llamada turmalina watermelon (sandia, en ingles), que es roja por dentro y verde por fuera, una de las mas buscadas y cotizadas por su belleza; que incluso estas turmalinas que se parten de su matriz las cortan en rodajas y se venden tal cual para apreciar sus colores internos y su formación mas espectacular.

 

- PROPIEDADES FISICOQUÍMICAS DE LAS TURMALINAS - 

No existe una fórmula capaz de resumir la composición de todas las turmalinas, además no es verificable en la naturaleza; de hecho, todas las turmalinas tienen composiciones articuladas sobre una estructura de base constituida por grupos cíclicos (Si6O18) y por grupos (BO3).

La turmalina es bastante pesada, muy dura y frágil con fractura concoidea, y no exfoliable. Las variedades pueden ser opacas (muy comunes y poco apreciadas)          o transparentes, con brillo vítreo o sedoso en los planos de fractura. 

La turmalina es una piedra birrefringente, caracterizada por un sensible pleocroísmo: presenta coloraciones diversas según el angulo de observación, y algunas variedades pueden incluso cambiar de color según se iluminen con una luz natural o artificial. 

La presencia de pequeñas y tupidas inclusiones en algunos ejemplares produce fenómenos de efecto ojo de gato.

La turmalina es un mineral fuertemente piezoeléctrico y piroeléctrico, es decir, se genera una diferencia de potencial eléctrico en los dos extremos si se somete a compresión o a calentamiento.

Es insoluble en ácidos y se caracteriza por una fusibilidad variable, que depende de la composición química (el punto de fusión más alto equivale a 7 en la escala Kobell).

 

- FORMACIÓN Y ASOCIACIONES DE LA TURMALINA - 

La turmalina se forma habitualmente en rocas intrusivas y metamórficas silicatadas y, como material residual, en las sedimentarias, especialmente en los depósitos aluviales, donde la elevada dureza de esta piedra presenta su integridad. 

Se encuentra normalmente en rocas pegmatíticas y en filones ácidos, siendo más rara en las rocas metamórficas de origen carbonatado. A menudo está asociada con berilo, cuarzo, micas y feldespatos.

 


- VARIEDADES DE LA TURMALINA - 

Existen muchas variedades de la turmalina, algunas de las cuales representan los términos extremos de una cierta composición química, y otras son variedades distintas con nombres diversos, ligados generalmente a la composición del mineral sólo con fines comerciales. Sin embargo, determinadas variedades son consideradas autenticas especies minerales lógicas por algunos investigadores. La elbaíta, cuyo nombre deriva del de la isla de Elba, de donde proceden magníficos ejemplares, es  una variedad policroma, rica en sodio, con zonacion que va del verde al azul y al rojo o rosa, presente en cristales prismáticos alargados. Existe una variedad incolora de elbaíta, muy rara, denominada acroíta. Se puede obtener también artificialmente por calentamiento de las turmalinas de color rosa pálido.

Su nombre deriva del griego y significa, precisamente, <<sin color >>.

La dravita es una variedad parda o amarillo parda, rica en sodio y magnesio, que se    da en cristales prismáticos; su nombre deriva del río Drava, en Carintia (Austria).

La chorlita o chorlo es rica en sodio y en hierro; es de color pardo oscuro o negro, opaca, con cristales que pueden medir varias decenas de centímetros de largo.

Su nombre es de origen germánico, pero se significado se desconoce.

En Inglaterra, la chorlo se utilizaba en el sigo XIX como piedra de luto.

La variedad roja de la turmalina, la rubelita (del latín ruber, <<rojo>>), tiene matices violetas y es una de las más apreciadas.

Se denomina también "rubí de Siberia" porque antiguamente procedía sólo de esa región de Rusia. Otra variedad rojo violeta es la Siberita, que tiempo atrás se confundía con el rubí y es también original de Siberia.  

La indigolita es la variedad azul (o índigo, como su nombre indica). Si se trata térmicamente, la indigolita atenúa sus colores y adopta una tonalidad más suave.

La coloración verde hace algunas turmalinas similares a la esmeralda.

Es el caso de la verdelita, una variedad preciada cuando el color es intenso; procede esencialmente de Brasil y de los Estados Unidos, pero ha sido hallada también en la isla de Elba (Italia), en Pakistán, China, Namibia, Portugal, Málaga, Afganistán, Madagascar y Vietnam entre otros muchos sitios y con múltiples combinaciones.

Entre otras variedades de turmalina, recordamos la tsilaisita, la liddicoatita, la buergerita, la uvita, la faitita y la olenita.

 

- DÓNDE BUSCAR TURMALINAS Y CÓMO RECONOCERLAS - 

En España, la turmalina se encuentra en muchas localidades, generalmente de la variedad chorlo; en las minas de estaño de Pontevedra, Zamora y Salamanca, en la sierra de Guadarrama (Madrid), en el cabo de Creus (Gerona), en la Serranía de Ronda (Málaga), etc. Se encuentran también magníficos ejemplares de Madagascar, en Namibia, en Mozambique y en Sri Lanca. Existen importantes yacimientos en Estados Unidos, en Rusia y en Brasil, así como en Afganistán, Nepal, China y Pakistán.

Existen hermosos ejemplares también en Suiza, Italia y Alemania. 

La amplia gama de colores de la turmalina puede inducir a engaño y hacer que sea fácil confundirla con otros minerales o gemas. Puede confundirse con el crisoberilo,  el olivino, el rubí, el topacio e incluso con la esmeralda. Así pues, es necesario realizar análisis específicos par estar seguros de su naturaleza.

 


- APLICACIONES Y VALOR DE LA TURMALINA - 

Aparte de su empleo gemológico, las turmalinas se utilizan como material piezoeléctrico en algunos aparatos (por ejemplo, en ciertos tipos de manómetros, instrumentos para medir la presión), y en determinados equipos ópticos que aprovechan sus propiedades polarizantes; estas ultimas se aplican también en las pinzas de turmalina, que se usan en las pruebas de birrefringencia.

 

- LAS TURMALINAS EN GEMOLOGÍA - 

Las variedades más transparentes y coloreadas se tallan para obtener gemas bastantes apreciadas, que pueden alcanzar precios elevados. 

La turmalina se talla normalmente en escalera o facetada en almohada o en brillante. El calor de mercado depende de la variedad y de la calidad de cada piedra; la mayoría de los casos oscila en torno a valores medios, pero puede haber ejemplares muy caros.

 

- IMITACIONES Y TURMALINAS ARTIFICIALES -

Las turmalinas se imitan con vidrios coloreados, de los que se diferencian por el pleocroísmo. Se han producido también turmalinas sintéticas, pero todavía no tienen aplicaciones comerciales.